¿Quieres comprar los libros de Luis Celaá?

Libros de Luis
Pon tu la dedicatoria

Registro en Safe Creative

Safe Creative #1501290156808 329cbb4b-18b8-3553-86d7-4d84d252b798

Traductor / Translate

Mostrando entradas con la etiqueta ecologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ecologia. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de julio de 2015

"Conoce la impresionante historia de la mujer que no bajó de un árbol en dos años" por Julia Butterfly Hill


Julia_butterfly_luna_1
Dicen que la voluntad del ser humano puede mover montañas y mucho más, cuando se trata de proteger algo en lo que crees fervientemente. Julia Butterfly nunca se rindió y, por eso, consiguió salvar a Luna, una secuoya milenaria de 60 metros de altura, de las manos de la deforestación producida por el hombre. Toda una lección de lucha y superación que ha servido y servirá de ejemplo, para muchos jóvenes activistas como ella.
Julia Butterfly Hill nació el 18 de febrero de 1974, en el seno de una familia humilde de Arkansas. Estudió en casa hasta los 12 años y fue educada bajo los valores de la escasez y el pragmatismo, gracias a su padre, un predicador itinerante que llevaba, junto a sus tres hijas, una vida nómada y ambulante en una caravana. En su biografía, Julia cuenta que cuando era una adolescente, en una de tantas caminatas por la naturaleza con su familia, una mariposa se le posó en el hombro y permaneció con ella durante todo el trayecto. Este hecho la marcaría para siempre pues, incluso en su nombre, la mariposa sigue acompañándola (Butterfly)

Un accidente de coche cambió su vida y le hizo emprender una búsqueda espiritual

Julia_butterfly_luna_2
No fue hasta los 22 años, cuando sufrió una experiencia traumática que la cambiaría de por vida. Un accidente de coche le dejó graves secuelas cerebrales que tardaron mucho en curarse con terapia intensiva. Mientras pasaba largas horas en rehabilitación, Julia contemplaba desde la ventana los grandiosos bosques californianos. Fue durante este tiempo, en el que nuestra protagonista dejó de ser una crisálida, para convertirse en mariposa.
“Me adentré en el bosque y, por primera vez, experimenté lo que significa de verdad estar vivo. Entendí que yo formaba parte de aquello. Poco después, me enteré de que laPacific Lumber Maxxam Corporation estaba talando esos bosques y mi confusión fue total. Contacté con la asociación Earth First, que hacía sentadas en los árboles para impedir su tala. Así fue como conocí a Luna […]”

La vida sobre Luna, la secuoya de 1.500 años que se convirtió en su hogar durante 738 días

Julia_butterfly_luna_3
Para evitar la destrucción del bosque milenario, con árboles de más de 100 metros de altura y 2.000 años de antigüedad, Julia pasó 738 días viviendo en un antiguo árbol de secuoya llamado Luna. En un principio, tan solo iba a estar durante 15 días, momento en el que sería relevada por un compañero activista. El relevo nunca llegó.
Su pequeño hogar, a 50 metros de altura, consistía en dos plataformas, de 1,5 metros cuadrados cada una, cubiertas por una lona impermeable, un pequeño hornillo, un cubo con una bolsa hermética para hacer sus deposiciones y una esponja con la que recogía el agua de lluvia o nieve para lavarse. Se comunicaba con los medios y su equipo de apoyo a través de un teléfono móvil, que cargaba con unas pequeñas placas solares.
Como podréis imaginar, la vida sobre Luna no era fácil, pues tuvo que hacer frente alluvias extremas, fuertes vientos, enfermedades, heridas e infecciones constantes, que atentaban con poner fin a su misión. Para combatir todas las afecciones que sufría tomaba medicinas naturales, muchas de ellas provenientes de las plantas que se encontraban en las inmediaciones y que le eran proporcionadas por su equipo de apoyo.
Una noche, durante una tormenta caótica, Julia estuvo a punto de caer del árbol. Cuando le faltaba poco para rendirse, y caer desde más de 55 metros de altura, escuchó lo que posteriormente llamaría ‘la voz de Luna’, diciéndole que “solo las ramas rígidas se rompen, las flexibles sobreviven”. Así, Julia se agarró con todas sus fuerzas a las ramas más jóvenes y consiguió sobrevivir a la tormenta.

Una cruzada que finalmente obtuvo resultados

Julia_butterfly_luna_4
Además de tener que enfrentarse a los peligros de la naturaleza, Julia Butterfly tuvo que hacer frente a los miembros de la maderera Pacific Lumber, que intentaban disuadirla de su misión con sucias tácticas, incluyendo vuelos rasantes con helicópteros sobre Luna, que le podrían haber ocasionado la muerte. Cuanto más intentaban fastidiarla, más fuerte se volvía y más convencimiento ganaba.
Finalmente, el 18 de diciembre de 1999 Julia descendió de Luna con las manos verdes por el musgo y los pies encallecidos, habiendo culminado con éxito las negociaciones con la maderera, quién se comprometió no sólo a respetar a Luna y a todos los árboles cercanos en un radio de 60 metros, sino a incluir una política medioambiental en todos sus futuros trabajos.

Un acto vandálico en 2001 estuvo a punto de acabar con Luna

Julia_butterfly_luna_5
En noviembre de 2001, un desaprensivo intentó cercenar la famosa secuoya que tanto costó proteger, con un corte de motosierra de 35 centímetros de profundidad. Desde entonces, unas gigantescas grapas consolidan el árbol, tal y como podemos ver en la imagen de arriba.
Actualmente, Julia Butterfly Hill sigue al frente de un importante grupo ecologista y activista. Además, ha ayudado a crear la ONG ‘Circle of Life‘ y ha participado regularmente en muchas de las sentadas de árboles, fecundados por su hazaña, por todos los rincones del planeta. También publicó un libro, El legado de Luna, en el que narra toda su experiencia sobre la secuoya, impreso en papel reciclado.

martes, 16 de julio de 2013

La escasez de agua potable en el planeta



La sequía provoca efectos devastadores en los países que las sufren. Actualmente, muchos países tienen menos agua de la que necesitan. A principios del próximo siglo, una tercera parte de las naciones tendrá escasez de agua de modo permanente. La primavera es cada vez más pobre como consecuencia de la tala de los bosques y el cambio climático. Los lagos subterráneos, que datan de tiempos prehistóricos, se están agotando con rapidez.
El ser humano considera al suelo, que normalmente llama tierra, como algo muerto, donde puede colocar, acumular o tirar cualquier producto sólido o liquido que ya no le es de utilidad o que sabe que es tóxico. La humanidad obtiene la mayor cantidad de agua de los ríos, pero casi todos se encuentran inservibles a causa de la contaminación. El agua de mar desalinizada es una fuente potencial, aunque el costo del proceso es diez veces mayor.
La inercia política agrava la crisis del agua. La crisis mundial del agua cobrará en los próximos años proporciones sin precedentes y aumentará la creciente penuria por falta de agua en las personas que habitan en muchos países subdesarrollados. Los recursos hídricos disminuirán continuamente a causa del crecimiento de la población, de la contaminación y del cambio climático.
De todas las crisis sociales y naturales que debemos afrontar los seres humanos, la de los recursos hídricos es la que más afecta a nuestra propia supervivencia y a la del planeta. Ninguna región del mundo podrá evitar las repercusiones de esta crisis que afecta a todos los aspectos de vida, desde la salud de los niños hasta la alimentación de los seres humanos. Los abastecimientos de agua disminuyen, mientras que la demanda crece a un ritmo pasmoso e insostenible. Se prevé que en los próximos veinte años el promedio mundial de abastecimiento de agua por habitante disminuirá en un tercio.

 
La falta de consciencia sobre la magnitud del problema, la inercia de los dirigentes y las actitudes y conductas inapropiadas explican el deterioro progresivo de la situación y la razón de por qué no se adoptan las medidas que se necesitan.
A mediados del presente siglo miles de millones de personas sufrirán de escasez de agua en todo el mundo. Se calcula que un 20% del incremento de la escasez mundial de agua obedecerá al cambio climático. En las zonas húmedas es probable que las precipitaciones lluviosas aumenten, mientras que en muchas zonas propensas a la sequía, e incluso en algunas regiones tropicales y subtropicales, disminuirán y serán más irregulares. La calidad del agua empeorará con la elevación de su temperatura y el aumento de los índices de contaminación. Ya en los últimos años se ha evidenciado una importante disminución en su calidad. Y los más afectados siguen siendo los pobres, ya que el 50% de la población de los países subdesarrollados está expuesta al peligro que representan las fuentes de agua contaminadas.
Otros problemas muy importantes que se plantean son los de la calidad y la buena administración del agua. En el mundo hay más de 2,2 millones de personas que mueren cada año debido a enfermedades causadas por el agua potable contaminada y un saneamiento deficiente. Una gran proporción de esas muertes se debe a las enfermedades ocasionadas por el agua. Aproximadamente, un millón de personas muere de malaria cada año y más de 200 millones se ven aquejadas de esquistosomiasis, una dolencia conocida también con el nombre de bilharziosis. Todas estas terribles desgracias, así como los sufrimientos y pérdidas que entrañan, se pueden evitar.
Actualmente la industria utiliza el 22% del agua consumida en el mundo. En los países ricos ese porcentaje asciende a un 59%, mientras que en los países pobres sólo llega a un 8%. En el año 2.025 esa proporción alcanzará un 24%. Se calcula que para ese entonces se gastarán 1.170 km³ de agua anuales para usos industriales.
También existe el riesgo de privatizar la producción de agua potable, su distribución y fijación del precio. En esta situación son siempre los pobres quienes más padecen, pues tienen menos acceso al abastecimiento de agua y deben pagar proporcionalmente más por él. Por ejemplo, en Nueva Delhi –India-, el agua se vende a los pobres a razón de 4,89 dólares por metro cúbico, mientras que las familias que poseen agua corriente a domicilio pagan solamente 0,01 dólares por la misma cantidad. En Vientiane -República Democrática Popular Lao-, los vendedores cobran 14,68 dólares por metro cúbico, mientras que la tarifa municipal es de solamente 0,11 dólares.
Cuando faltan las infraestructuras y los servicios, las áreas urbanas que careen de instalaciones para el suministro y el saneamiento de aguas constituyen uno de los entornos más peligrosos para la vida humana. Muy pocas viviendas en esta Tierra tienen desagües que vayan a parar al alcantarillado. La población pobre que vive esa situación en las ciudades es la primera víctima de las afecciones causadas por la falta de saneamientos, las inundaciones e, incluso, por las enfermedades causadas por el agua como la malaria, que se ha convertido en una de las principales causas de enfermedad y muerte en muchas áreas urbanas. Por otro lado, a medida que la demanda de agua aumenta, proliferan también los rumores sobre las guerras que pueden avecinarse debido a la falta de los recursos hídricos.
EcoPortal.net
La página de la vida
http://www.proyectopv.org