¿Quieres comprar los libros de Luis Celaá?

Libros de Luis
Pon tu la dedicatoria

Registro en Safe Creative

Safe Creative #1501290156808 329cbb4b-18b8-3553-86d7-4d84d252b798

Traductor / Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Bakunin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bakunin. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de febrero de 2015

"Pensamientos AnarquistAs" por Randall Santamaría

Errico MalatestaPensador italiano del anarquismo moderno, con él se dice que se cierra una etapa de los clásicos anarquistas (junto a Proudhon, Bakunin y Kropotkin).
¿Cuántas veces tendremos que repetir que no queremos imponer nada a nadie; que no creemos ni posible ni deseable querer el bien de la gente por la fuerza y que lo único que queremos es que nadie nos imponga a nosotros su voluntad, que nadie pueda imponer a los demás su forma de vida social de no ser libremente aceptada?
El anarquismo no puede ser impuesto, ya sea por razones morales de respeto a la libertad, ya sea por la imposibilidad de aplicar a la fuerza un régimen de justicia para todos. No puede ser impuesto a la mayoría por una minoría, pero tampoco por la mayoría a una o varias minorías.
Por eso somos anarquistas, es decir, queremos que todos tengan la libertad efectiva de vivir como quieran, lo cual no es posible sin expropiar a los que actualmente detienen la riqueza social y sin poner los medios de trabajo a disposición de todos.
La base fundamental del método anarquista es la libertad, y, por lo tanto, luchamos y lucharemos contra todo lo que viole la libertad (libertad igual para todos), cualquiera que sea el régimen dominante: monarquía, república u otros. Nosotros, por el contrario, no pretendemos poseer la verdad absoluta, creemos más bien en la verdad social; la mejor forma de convivencia social no es algo fijo, válido para todos los tiempos y para todos los lugares, algo que pueda determinarse con anticipación, sino algo que, una vez asegurada la libertad, se va descubriendo y llevando gradualmente a la práctica con los menores roces y la menor violencia posibles. Por eso nuestras soluciones dejan siempre la puerta a varias soluciones y, a poder ser, mejores.
Nuestro objetivo es el bien de todos, la eliminación de todos los sufrimientos y la generalización de todas las alegrías que puedan depender de la voluntad humana; es la paz y el amor entre todos los seres humanos; es una nueva y mejor civilización, una humanidad más digna y feliz. Pero creemos que el bien de todos no puede alcanzarse realmente más que con la consciente colaboración de todos; creemos que no existen fórmulas mágicas capaces de resolver las dificultades; que no hay doctrinas universales e infalibles aplicables a todos los hombres y a todos los casos; que no hay hombres y partidos providenciales que puedan sustituir útilmente la voluntad de los demás por la suya propia y hacer el bien a la fuerza; creemos que la vida social adquiere siempre las formas que resultan del contraste de los intereses ideales de los que piensan y quieren. Por eso convocamos a todos a pensar y a querer.
Anarquista es, por definición, aquél que no quiere estar oprimido y no quiere ser opresor; aquél que quiere el máximo bienestar, la máxima libertad, el máximo desarrollo posible de todos los seres humanos. Sus ideas, su voluntad tienen origen en el sentido de simpatía, de amor, de respeto hacia todos los humanos: sentimiento que debe ser lo bastante fuerte para inducirlo a desear el bien de los demás como el suyo propio y a renunciar a aquellas ventajas personales que exigen, para ser obtenidas, el sacrificio de los demás.
O ser oprimido, o ser opresor, o cooperar voluntariamente para el mayor bien de todos. No hay otra alternativa posible; y los anarquistas están naturalmente, y no pueden no estarlo, a favor de la cooperación deliberada y libre.
Que no nos vengan con filosofías y hablarnos de egoísmo, altruismo u otros rompecabezas. Estamos de acuerdo: somos todos egoístas, todos buscamos nuestra satisfacción. Pero es anarquista aquél cuya máxima satisfacción es la de luchar para el bien de todos, para la realización de una sociedad en la que él pueda encontrarse, hermano entre hermanos, en medio de hombres sanos, inteligentes cultos y felices.
El que, en cambio, puede adaptarse, contento, a vivir entre esclavos y a sacar provecho del trabajo de los esclavos, no es, no puede ser anarquista.
Por Randall Santamaría

lunes, 24 de agosto de 2009

Reflexiones políticas en la barra de un bar. Parte Segunda



Que pena. He estado esperando a mi "amigo apolítico" pero no ha bajado hoy al pseudo bar de mi barrio en el que nos solemos confrontar y mañana no creo que pueda pasarme... pero el camarero-colega me ha entregado una nota, que parece ser que estaba escrita por éste individuo (con lo fácil que es mandar un "emilio"..jeje)
Dice que lo de ayer aún no lo entiende muy bien y por supuesto no le convenze en absoluto. ¿y? yo no lo he hecho para convencerte ni a ti ni a nadie que lea mi pseudo blog.
En primer lugar, creo que cada uno somos una persona. Un individuo que es un todo. Alguien que tiene sus propias ideas y que según va leyendo, escuchando, aprendiendo... se forja como persona. Por supuesto no pertenecemos a nada ni a nadie. No somos moneda de cambio de ningun poder superior (llamese iglesia, estado, empresa...)
Si fueramos un poco más observadores (cada uno tiene una inteligencia pero se puede "desarrollar" como cualquier músculo ejercitándola, o sea leyendo, cultivandonos..)
nos daríamos cuenta de que aunque estemos en grupos de ideología muy parecida es casi imposible encontrar a otra persona como tu. Cada uno es cada uno, aunque intentemmos asemejarnos o integrarnos en un grupo porque el ser humano tiende a colectivizarse.
Partiendo de esa base, la única ideología que en mi modesto entender tiene un mínimo de coherencia y de aceptación sería el anarquismo (habría que discutir largo y tendido cual de ellos, si el colectivismo,etc...)
En segundo lugar, mi "querido enemigo" me preguntas que como definiría ésta imborrable corriente política en el tiempo. Buf!! menuda cuestión. Es muy difícil, aunque de todas las acepciones que he ido escuchando y memorizando a lo largo del tiempo, quizás.. puede ser, la que más me guste es una que leí en un libro de Rudolf Rocker (que creo que está en la amplísima y selecta biblioteca de la F.A.L., o sea la Fundación de Estudios Libertarios..) y que venía a decir algo así como,(espero acordarme bien, hace muuuuucho que lo leí...): "El anarquismo no es un movimiento político al uso, es una corriente intelectual bien definida en la vida de nuestro tiempo. En la que sus partidarios propugnan por la abolición de los monopolios económicos y de todas las instituciones represivas, tanto políticas como sociales"
Así de simple y de sencillo. Espero que me hayas comprendido algo, porque yo no soy quien para dar clases a nadie de moral ni de política, lo único que pretendo aquí es que cada un@ del que me lea, se forje su propia y absoluta opinión. Alguien estará de acuerdo, otr@s en parte y muchos se quejarán (hacerlo, por favor, escribir un comentario..si puede ser sin ofender..jeje) pero yo seguiré diciendo lo que pienso. Y con que sólo una persona haya pensado en algo de lo que digo (no que me de la razón, si no que piense en ello...) ya habrá merecido la pena, escribir y mantener con vida éste blog.