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martes, 18 de noviembre de 2014

Alfonso Guerra, la panda de progres y PODEMOS, una reflexión de Pura María García

   

   Curioso, y muy próximo al patetismo, me ha resultado escuchar, hace apenas unas horas, a un mito díscolo del PSOE: Alfonso Guerra.
Esta mañana Guerra caía en la trampa de la hipersubjetividad ante una de las preguntas de Pepa Bueno. En realidad, los dos caían en su propia trampa, probando que el adocenamiento del sistema, su onda expansiva, aniquiladora de la reflexión, la crítica, la individualidad e incluso la dignidad mental, infecta también las mentes de quienes, con actitud “moderna y progresista” se autoproclaman más intelectuales y sensibles, socialmente hablando, que el resto de nosotros, los ciudadanos de a pie.
La periodista le preguntaba a Guerra: ¿Qué opina del fenómeno Podemos? Hacía la pregunta segura de que ella está fuera del sistema, de que aún posee capacidad de crítica y objetividad en su criterio, intacto frente al contagio de las estrategias del sistema para “reprogramarnos” a su (capitalista) antojo. A mí me asquea, profundamente, esta actitud de progre, de anti-sistema que, creyéndose fuera de él, es, sin embargo, uno de los elementos que éste utiliza con mayor eficacia.
Pepa Bueno repetía (ella, que tanto critica a los falsimedia y a los papagayos mediáticos) el término fenómeno asociado a Podemos, con un tono claramente despectivo o, cuando menos, denotando inferioridad respecto a lo que, para ella, si nos debiera valer, lo aceptable: el concepto de partido político. Inconscientemente, su pregunta traslucía una vergonzosa verdad: al igual que las victimas de maltrato o los secuestrados, seguimos vinculados a nuestro opresor, preferimos la dinámica y las situaciones que nos dañan y humillan a cualquier atisbo de situación nueva que nos haga sentirnos mínimamente dignos; queremos continuar bajo el pie de los corruptos partidos políticos y cualquier otra opción pasa a ser el blanco de nuestro desdén. Corrupción sí, que es algo que ya nos suena familiar; Fenómenos, no.
¿Cómo nos atrevemos a llamar fenómeno a Podemos, creyendo que no utilizar con ellos el término partido político es despreciarles?¿Hablamos de los mismos partidos políticos que nos están saqueando, que se burlan en nuestra cara, burlando la ley y que nos dejan entre el paro y la desesperanza, por su acción o por su omisión? Apúntese un 10, señora Bueno. Un 10.
Guerra se tomaba unos instantes para pensar antes de contestar. Es otro de los tics de los supuestos progres-de-izquierdas-o-derechas, exhibidores de la cultureta y abanderados de la contracultura: creer que reflexionar es únicamente cuestión del tiempo que se emplea antes de hablar. Cosa, la rapidez en la gestión de ideas y pensamientos, que, cómo no, critican reiteradamente al líder de Podemos. En él, sospechosamente, esa agilidad en la gestión de ideas y pensamientos –y subrayo y repito las palabras con las que defino una de sus cualidades- se convierte, porque a Guerra y los progres les da la real gana, en un atributo negativo al que redondean, así lo creen, al asociarlo a los denostados (cuando interesa) conceptos de populista, mediático y marketing. ¡Qué pena que, oportunamente, estos progres olviden la cantidad de gastos, asesores y pagadísimos parásitos que los que no son fenómeno sino partidos políticos (corruptos) malgastan en reformas abortadas y traslados de consistorios, campañas y otras operaciones, con chanchullos y mordidas incluidas! Al final va a resultar que cuanto más tiempo (mal)gastan en pensar, es decir, cuanto más tardan en reaccionar, los políticos son más hondamente sabios (y no ese líder que habla con brío y responde con agilidad a quien le pone una pregunta a tiro, se dicen los miembros de la panda de los progres).
Ante la pregunta sobre el fenómeno de Podemos, Guerra respondía con una explicación que, de existir, debería formar parte del museo de los comentarios más horripilantemente freekis -un niño le habría dicho al mito díscolo eso de “rabia, rabiña, que tengo una piña, con muchos piñones…y tú…no los comes”. Yo diría que podemos disfruta de una extraña bula que les convierte en los únicos a quien no se puede cuestionar nunca ni por nada, ha soltado por su boca progre.
Es indignante y penoso que este señor, según él miembro de un partido político de verdad, y no un fenómeno, vea bula en una formación –y lo digo incluyendo el doble sentido de formados, con formación- a la que cada uno de los apoltronados pseudopolíticos vapulea cada dos minutos (por envidia y miedo a que de verdad suene la música que indica que se va a jugar al juego de la silla) al igual que intentan, de manera sistemática, cada uno y una de los tertulianos de Españistán, poseedores de una sabiduría express sobre cualquier tema; cada uno y una de los columnistas de periódicos-empresas prostitutas del proxeneta poder; cada uno y una de los consagrados radiofónicos oportunistas, con manos similares a las manos que trasiegan sobres…
¡Qué pena que Guerra vea la bula en el ojo ajeno y no la distinga en el propio, en la panda-casta de políticos, progres y no progres, que luchan desde los juzgados y las cárceles para no perder precisamente la bula que les ha mantenido dentro!
En otro momento de la entrevista, como muestra de que ni las ondas magnéticas son inmunes al absurdo que nos rodea, Pepa Bueno ha intentado realizar una pirueta de ingenio periodístico: ¿Y qué le parece, señor Guerra, que Podemos esté liderado por alguien llamado, precisamente, Pablo Iglesias? Guerra, tomando carrerilla mental, para no ser menos ingenioso que la periodista, ha soltado sin cortarse otra perla: “No es casualidad, no. Si pueden utilizar el nombre de alguien emblemático y tan significativo como Pablo Iglesias, gratuitamente, lo harán, de hecho lo hacen”.
Me ha espantado, en igual medida, la falta de argumentos y la inconmensurable caradura de Guerra ¡Qué desesperados parece andar esta panda de progres, rojos o azules! Solo le habría faltado dejar caer que está seguro de que los del fenómeno se han pasado años hasta encontrar a alguien con los nombres y apellidos del padre del socialismo, y así utilizar una retorcida estrategia de marketing manipulador, o insinuar que algunas fuentes sospechan que el DNI del líder del fenómeno ha sido falsificado…
Hay mucho que hablar sobre esta podemosfobia de los miembros de la panda de progres rojos-y-azules. Habrá, afortunadamente, mucho que hablar si el pleno de la panda continúa empeñado en seguir pataleando sin argumentos, sin saber que de tan modernos se están convirtiendo en elementos del sistema.
A esta panda, yo solo les diría: Odiáis a Podemos por vuestra frustración. Somos PODEMOS. Vosotros solo sois “Hubierais PODIDO.”

martes, 14 de mayo de 2013

"Sepa lo que cobran los Aznar, Zapatero, Bono… por sus memorias" por el Insurgente



Cobraron anticipos millonarios por unas memorias que no valen lo que cuestan. Al menos, en las librerías. Planeta ha sufrido un importante revés editorial con el lanzamiento, esta temporada, de las memorias políticas de José María Aznar y José Bono. Dos hombres que, pese a su tirón mediático y al interés de los recuerdos históricos que narran en primera persona, no han podido superar entre ambos la cifra de los 100.000 ejemplares en los puntos de venta. Datos que se quedan muy lejos de los contratos que suscribieron con el grupo de José Manuel Lara y que, en el caso del expresidente del Gobierno, llegó al millón de euros.
Planeta pensaba encontrar un filón con el que desafiar la crisis con la publicación de los diarios de algunos de los políticos más relevantes de los últimos años. Y en esas sigue, pues tras Bono y Aznar, también desfilarán por las librerías el exvicepresidente. Alfonso Guerra, el diputado más veterano del Parlamento, y el propio José Luis Rodríguez Zapatero, cuyas memorias, un relato de la crisis o de los grandes proyectos de su mandato, como la Alianza de las Civilizaciones, sufren un considerable retraso, pues debían haberse entregado a la editorial en octubre. 
Según fuentes editoriales consultadas por este diario, ni Bono ni Aznar han superado las expectativas puestas en ellos. Y eso pese a que, en el caso del político manchego, sus diarios Les voy a contar incluyen dardos provocadores y mordaces contra el propio Guerra, de quien dice se creía “dueño de voluntades ajenas” y que era  “un profesional, un perito en intrigas” y que incluyen, también, revelaciones como que Mario Condese quiso afiliar en su día al PSOE. Por esa obra, y por otros dos volúmenes acordados con la editorial, Bono ha cobrado 800.000 euros, que se le abonaron a la vez que el exdirigente socialista se mudó a su nuevo ático de la calle Velázquez de Madrid.
Con esas cifras, Planeta debería haber superado la cifra de los 360.000 ejemplares para amortizar la inversión de un libro que salió a la venta por 24,50 euros. Algo similar a lo que ha ocurrido con Aznar. Tanto Zapatero como Aznar podrían haber cerrado un acuerdo con el grupo de Lara que ronda el millón de euros. En su caso, además, sus libros ni siquiera tienen el interés de revelar comentarios políticamente incorrectos sobre destacados líderes de la política que convivieron con ellos en su afán de no ser demasiado estridentes. No esperen, por ello, comentarios despectivos hacia la canciller alemana Angela Merkel o hacia otros de quienes fueron sus homólogos. 
Las memorias de Rodríguez Zapatero tenían, en un principio, como principal aliciente el hecho de que el expresidente socialista pensaba difundir, en exclusiva, la carta que le envió el director gerente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, que motivó, después, la reforma exprés de la Constitución para limitar el déficit e incluir el principio de la estabilidad presupuestaria. Aquella misiva, sin embargo, ya ha sido revelada por la prensa, por lo que Zapatero ha tenido que rehacer sus escritos para aportar nuevos datos que justifiquen o, al menos, prevean un buen retorno en las ventas de lo adelantado en concepto de anticipo.