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viernes, 18 de marzo de 2016

"Abono transporte a 10€ para TODOS los desempleados de madrid" por Laura Moraleda desde Fuenlabrada


En teoría hay un abono para desempleados en la comunidad de Madrid, el problema es que muy pocas personas pueden acceder a el pues las condiciones son muy restrictivas. Para acceder a el es necesario inscribirse en un programa de activación de empleo (PAE) Es necesario ser parados de larga duración, tener cargas familiares, no haber cobrado ayudas o subsidios en los últimos 6 meses, no tener derecho a prestaciones etc.. Sin inscribirse en este programa no hay abono con descuento , entonces ¿ que pasa con todos los demás parados de la comunidad de Madrid? ¿No tenemos derecho a tener alguna facilidad a la hora de movernos a buscar trabajo? En mi caso personal llevo casi 3 años desempleada, obviando algún breve contrato eventual, no cobro ni ayudas ni prestaciones, pero como no tengo hijos no tengo derecho a ese abono, como tengo 28 años tampoco puedo acceder al abono joven, entonces si quiero un abono B2 por ejemplo tengo que pagar más de 70€. Como yo hay muchos casos, ayúdanos a darnos visibilidad, en los programas electorales queda muy bonito decir que hay abonos para personas desempleadas, solo falta que de verdad la gente pueda acceder a ellos.
CARTA A
Cristina Cifuentes
Manuela Carmena
Abono transporte a 10€ para TODOS desempleados
laura moraleda ha iniciado esta petición con solamente una firma y ahora la petición ha conseguido 598 personas que la apoyan. Inicia una petición tu mismo para crear los cambios que quieres ver.

jueves, 17 de marzo de 2016

"Charla, Anarquia relacional, Poliamor" por Sonia Madrid


Este jueves, 17 de marzo – 19h., la actividad del ateneo está organizada por el Grupo de Mujeres de CGT, como parte del ciclo que tienen programado.
El tema propuesto es POLIAMOR Y ANARKÍA RELACIONAL, cuya introducción correrá a cargo de dos compañeras, precisamente del grupo Poliamor Madrid: Marta y Leire.
Después seguirá un debate abierto que esperamos sea muy animado. No adelantamos más, pues el título de la charla ya nos indica el tema.
¿Son posibles unas relaciones distintas de las impuestas por la ideología patriarcal?
¿Hay, ha habido o pueden haber, variaciones sustanciales en la evolución humana que también se reflejan en sus relaciones amorosas?
Todas estas dudas y muchas más se tratarán en este debate, que ante todo es valiente y rompedor.
Hasta el jueves.
¡Salud y rebeldía!

Por Sonia Madrid

miércoles, 16 de marzo de 2016

"Vientre hinchado: no basta con dejar de tomar garbanzos, leche o gluten" por Sonia Madrid


Vientre hinchado: no basta con dejar de tomar garbanzos, leche o gluten


Vaya donde vaya, ¡todo el mundo se siente hinchado! En las empresas, hinchados; en los ministerios, hinchados; y en los hospitales, hinchados. Hinchados durante las vacaciones y también al salir de viaje. ¡Al irnos a dormir nos sentimos hinchados y por la mañana nos levantamos igual!

Esta revelación apasionada fue pronunciada por el profesor Henri Joyeux durante una conferencia en la Universidad de la Sorbona (París) a la que asistí.

Toda el aula magna se partía de risa, pero también se notaba que casi todos los participantes se veían reflejados en ella.

Las palabras malsonantes

Cuando yo era pequeña, no se hablaba de gases sino de “flatulencias”. Y es que “flatulencia” era la palabra que usaban las personas cuando querían resultar educadas, lo mismo que “aires” o “ventosidades”. Las expresiones eran más crudas en los patios de los colegios. Pero al fin y al cabo, se trataba siempre de ese fenómeno sonoro y maloliente, fuente inagotable de risas y chistes.

A pequeña escala, no hay que temer a los gases. Basta con contenerse un mínimo y actuar con respeto hacia los demás.

Sin embargo, pueden darse desajustes agudos. A sus víctimas se les complica seriamente la vida social. Ir al cine se hace delicado, y a veces incluso imposible. Los viajes en tren, en avión o en coche (en compañía) se vuelven un problema. Algunos ni siquiera se atreven a proponer a nadie pasar la noche en la misma habitación.

Y por no hablar del malestar que se siente tras cada comida al sentir los intestinos hinchados como si les hubieran insuflado aire.

Pero claro, por desgracia, las soluciones no son tan sencillas.

No basta con dejar de tomar garbanzos, leche o gluten

Algunos le dirán que basta con evitar las judías, los garbanzos o las coles de Bruselas. Pero si bien está claro que estos alimentos agravan la situación, mucha gente tiene gases sin ni siquiera haber probado las coles.

Otros le echarán la culpa a la leche. O al gluten. Y en tal caso, es cierto que en torno a un 30% de afortunados dejará de sentir gases si suprime alguno o ambos de su alimentación.

Pero la mayoría (el 70%), por mucho que se imponga una dieta estricta sin lácteos ni gluten, seguirá sintiendo unos gases cuya evacuación continuará envenenando su existencia.

Y lo peor de todo es que las molestias no se limitan a eso: los gases son síntoma de un desajuste intestinal y rara vez aparecen solos. Casi siempre van acompañados de diarrea, estreñimiento o una alternancia de los dos y, por lo tanto, dolor de estómago, dolor de cabeza e incluso de las articulaciones.

Una fermentación anormal

La fermentación es normal, e incluso deseable, en el sistema digestivo. Pero se limita en principio a los alimentos no digeribles, como las fibras, que sirven de alimento para las bacterias de la flora intestinal que viven en el colon. Si llegan al colon otros alimentos no digeridos, como el azúcar o restos de alimentos que normalmente habrían tenido que ser asimilados en el intestino delgado, se pone en marcha una fermentación mucho más fuerte, que produce una mayor abundancia de gases.

Los desajustes son tales que los problemas intestinales de este tipo son el trastorno funcional digestivo más frecuente en las consultas médicas.

Así pues, los médicos han acabado por englobar al conjunto de esos síntomas (gases, diarrea, estreñimiento, dolores de estómago, dolores de cabeza...) bajo el término “síndrome de colon irritable”. Por desgracia, pocos han encontrado una solución definitiva para sus pacientes. Y no es de extrañar, ya que en general las causas son complejas. 

lunes, 14 de marzo de 2016

¡No al acuerdo de la vergüenza entre la UE y Turquía para expulsar a los refugiados!



¡Paremos este atentado brutal a los derechos humanos!

 Después de haber cerrado las fronteras durante meses, de enviar a la policía y el ejército a reprimir a miles de familias obligadas a un éxodo que no han elegido, de hacinarlos en campos de internamiento en condiciones insalubres, los gobernantes de Europa han decidido liquidar el “problema de los refugiados” mediante el sencillo recurso de expulsarlos a todos. Los gobiernos al servicio de los capitalistas han vuelto a demostrar de la manera más cínica que su demagogia sobre “democracia”, “derechos humanos”, “acogida”, escoden una realidad despreciable.

  Para ellos sólo existen los beneficios, el lucro, y harán cuanto esté en su mano para defenderlos: recortes, privatizaciones, austeridad, despidos masivos, ataques a las libertades democráticas, guerras imperialistas. Todo un programa que enfrentado a la llegada de miles de hombres, mujeres y niños que huyen de la barbarie y la destrucción, se convierte en políticas racistas y xenófobas que recuerdan mucho a las que adoptó el régimen nazi. Sobre la sangre, la miseria y el dolor de los refugiados, el capitalismo europeo y sus abogados defensores han vuelto a escribir una página de crueldad inimaginable.
La verdadera cara de de la “civilizada” Europa y Los valores de “nuestra cultura occidental”
 Hoy, el sentimiento de millones de trabajadores y jóvenes del viejo continente está al lado de nuestras hermanas y hermanos sirios, iraqís, afganos, de todas las naciones a las que el imperialismo europeo y estadounidense han reducido a escombros. Nuestro corazón y nuestra conciencia están con esos miles de hombres y mujeres, hacinados en tiendas de campaña a la intemperie del crudo invierno, anegados de lluvia y barro, tratando de evitar la muerte de sus hijos. Y toda nuestra rabia e indignación se dirige hacia esos gobiernos, de derechas y socialdemócratas, que han sido capaces de firmar la sentencia de muerte para miles de personas inocentes, haciendo oídos sordos al grandioso movimiento de solidaridad desatado en el mes de septiembre en cientos de ciudades europeas. 
El acuerdo entre la Unión Europea y Turquía para deportar a este país a todos los refugiados que llegan a través de Grecia, supone la liquidación en la práctica de los derechos humanos para millones de personas extranjeras en Europa y consolida un discurso oficial que en nada se diferencia de la extrema derecha. No han tardado ni cuatro meses en convertir en papel mojado el “pacto” alcanzado para realojar a 160.000 solicitantes de asilo. Así es la política bajo los intereses de los capitalistas. Presionados por la lucha de los trabajadores y la juventud intentaron escurrir el bulto de sus responsabilidades con vagas promesas. Pero ahora está claro todo: los refugiados son un enemigo más, y hay que aplastarlo cuanto antes.
El acuerdo de la vergüenza con Turquía
 El acuerdo firmado con Turquía incumple clamorosamente la propia normativa europea sobre el derecho de asilo, y supondrá la deportación inmediata de decenas de miles de personas y la muerte segura para muchas de ellas. Como ha reconocido la portavoz para temas de migración de la Comisión Europea, “la idea es que, a partir de ahora, todos los migrantes rescatados en aguas griegas sean llevados a alguna isla griega para un primer ‘cribado’. Los migrantes considerados ‘económicos’ serán luego deportados a Turquía para un nuevo ‘estudio’ de sus casos. Asimismo, todos los migrantes rescatados por la OTAN en aguas turcas serán llevados a Turquía, país que se encargará de definir su estatus”. 
 En precio a sus labores de carcelera y gendarme exterior, la dictadura turca —pues sólo se puede calificar de este modo al régimen asesino de Erdogan—recibirá 3.00 millones más de euros y el compromiso de acelerar su incorporación a la Unión Europea. Un paso decisivo en la política criminal que están llevando a cabo los gobernantes europeos dando la espalda a millones de personas que se encuentran en una situación desesperada. Incapaces de destinar unos mínimos recursos a paliar las necesidades más urgentes, prefieren invertir ese dinero para reforzar el FRONTEX (la policía europea de fronteras) y pagar a un gobierno como el turco para que haga el trabajo sucio.
 Pretender ahora presentar a Turquía como un “país seguro” desde el cual es posible tramitar plácidamente el derecho de asilo, es una burla cruel que pone más de relieve la hipocresía de las democracias europeas. De hecho, mientras los líderes de la UE y Turquía se reunían en Bruselas para firmar este acuerdo de la vergüenza y la muerte, la frontera turca con Siria seguía cerrada para decenas de miles de solicitantes de asilo que huyen de Alepo, exponiéndolos a graves riesgos. El régimen turco se ha destacado en estos años por la brutal represión contra las organizaciones sindicales y políticas de la izquierda, y por su campaña de atentados y asesinatos políticos contra activistas del movimiento kurdo, al que también combaten militarmente. El régimen de Erdogan, como es público y notorio, es además un aliado fundamental del Estado Islámico (ISIS) al que financia y pertrecha de armas, que luego son utilizadas en atentados criminales como el del pasado mes de noviembre en París.
 Si este es el trato que reserva el gobierno turco a sus propios ciudadanos ¿qué puede esperar una masa de personas despojadas de cualquier derecho civil o político? Por mucho que Merkel, Hollande, Rajoy y el resto de mandatarios europeos pretendan maquillar la realidad, el destino en Turquía de esos hombres, mujeres y niños será, en el mejor de los casos, su hacinamiento en campos de concentración, en condiciones inhumanas, sin la alimentación, el abrigo o los recursos médicos adecuados. Y en el peor, la repatriación sin ninguna garantía a sus países de origen, donde la suerte que les espera es una muerte probable.
¡Responder a esta ofensiva contra los derechos humanos levantando un movimiento de solidaridad en toda Europa!
 Ni a los capitalistas europeos ni a quienes nos gobiernan les importa nada la suerte de ninguno de ellos. Especialmente vergonzosa es la actitud de la socialdemocracia europea, cómplice de este acuerdo y de esta política, en la que lamentablemente también hay que incluir a Tsipras y su gobierno. Por supuesto, esta “izquierda” que ha claudicado hace mucho tiempo ante la burguesía y los grandes poderes económicos, ahora se postra de rodillas ante estas decisiones inhumanas, xenofobas y racistas para aprobarlas y respaldarlas. 
Las lecciones de lo que está ocurriendo con nuestras hermanas y hermanos refugiados son claras: sólo los trabajadores, la juventud, los oprimidos de todo el mundo, unidos por encima de las fronteras nacionales, de las diferencias de raza o de religión, podemos tejer una solidaridad real que termine, no sólo con las guerras imperialistas y la devastación que producen, sino con la explotación de la mayoría de la sociedad por una minoría privilegiada y la amenaza que se cierne sobre nuestras libertades y derechos democráticos. Por eso es necesario que toda la izquierda militante, social, política y sindical, levante un gran movimiento de masas contra este acuerdo y logremos que las fronteras de Europa se abran para los refugiados en condiciones dignas de acogida.
Hoy como ayer, la lucha por los derechos de los refugiados es también la lucha por el derrocamiento del capitalismo, por la transformación donde los recursos estén al servicio de garantizar una vida digna para todos.

¡Abajo el acuerdo de la vergüenza de la UE con Turquía!
¡Refugees Welcome!