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sábado, 30 de abril de 2016

Salud y Bienestar- II Parte




Toda estrategia nutricional equilibrada y responsable comienza con la toma de un buen complemento multivitamínico. 

Las vitaminas y los minerales regulan el metabolismo, facilitan la liberación de energía y garantizan que se lleven a cabo funciones importantes en la síntesis de los huesos y los tejidos. 

Las vitaminas A, E y C, el zinc y el selenio poseen potentes efectos antioxidantes contra los radicales libres. Además, son indispensables para prevenir muchas enfermedades graves como el cáncer, el alzhéimer o las enfermedades cardíacas, entre otras que verá más abajo. 

Sin embargo, una buena parte de la población española no consume la cantidad diaria recomendada (CDR) de vitaminas, minerales y otros nutrientes, según la Fundación Española de la Nutrición. Además, esos nutrientes no son siempre de la mejor calidad, especialmente en el caso del zinc, el ácido fólico o la vitamina D -este último caso afecta particularmente a personas mayores de 50 años-. (1) 

En 2002 se publicó una síntesis general de todos los estudios realizados a nivel internacional sobre multivitaminas. Ese informe concluía que, como medida preventiva, todos los adultos deben tomar multivitamínicos a diario para prevenir ciertas enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la osteoporosis. (2) 

El especialista en nutrición más reconocido del mundo, el profesor Walter Willett, director del Departamento de Nutrición en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, considera que una “pirámide alimentaria” completa y capaz de optimizar la salud debería incluir la toma diaria de multivitaminas. (3) 

Esta recomendación es válida para cualquiera, pero es todavía más valiosa para aquellos con mayor riesgo de déficit debido a diversas circunstancias: 

  • Personas de avanzada edaddeprimidas y/o cansadas.
  • Quienes evitan ciertos alimentos a causa de una alergia o régimen.
  • Enfermos o personas que toman algún medicamento, sobre todo estatinas (tratamiento anticolesterol), anticonceptivos, antihipertensivos, anticoagulantes y antiepilépticos.
  • Personas estresadas o que viven en un entorno contaminado.
  • Deportistasembarazadas y niños.
  • Personas que apenas toman o que toman mucho el sol.

Drástico empobrecimiento nutricional

Los efectos combinados de la agricultura intensiva, la selección de variedades de crecimiento rápido, el agotamiento de los suelos y el consumo de alimentos altamente modificados provocan un drástico empobrecimiento de nuestra alimentación. 

Además, muchas vitaminas y nutrientes esenciales están mucho más presentes en alimentos que no consumimos regularmente (hígado, cerebro, riñones…). 

La investigadora francesa Nicole Darmon ha calculado que es posible cubrir los aportes nutricionales recomendados sin tomar multivitaminas… ¡pero siempre que coma vísceras, marisco, pan integral, nueces y otros frutos secos y añada a su dieta una gran cantidad de frutas y verduras frescas -por ejemplo, una mujer necesita 1,25 kg al día-! (4) 

Una recopilación de estudios americanos, canadienses e ingleses publicados en los últimos 15 años ha medido la pérdida de nutrientes de los alimentos en las últimas décadas: 

  • Una manzana, por ejemplo, contenía en otro tiempo 400 mg de vitamina C, mientras que hoy sólo aporta 4 mg -es decir, 100 veces menos-.
  • Lo mismo ocurre con la vitamina A, que ha desaparecido completamente de las patatas y las cebollas.
  • Y también pasa con el calcio y el hierro, cuyo contenido descendió en un 80% en los vegetales que se estudiaron.
Alimentarse de forma saludable es esencial, pero no basta para garantizar los aportes necesarios de vitaminas. Algunas de estas sustancias, como la vitamina C, por ejemplo, se conservan mal debido a lo sensibles que son a la luz, al oxígeno o al calor (al cocinar el alimento). 

Vitaminas que empujan al suicidio a las células cancerosas

Más allá del papel que juegan en el mantenimiento de la buena salud en general, diversos estudios han probado los beneficios de los multivitaminas sobre enfermedades concretas, como por ejemplo el cáncer. 

Efectivamente, los complejos multivitamínicos de calidad contienen: 

  • Vitamina D, que favorece la diferenciación de las células y disminuye su proliferación.
  • Vitaminas CE y betacarotenos, importantes en la prevención del cáncer porque neutralizan los radicales libres y activan el sistema inmunitario.
  • Los folatos (vitamina B9), que juegan un papel en la metilación del ADN y que pueden reducir también el riesgo de cáncer.
Pero la función anticáncer más asombrosa de los complementos multivitamínicos es que conducen a las células cancerosas al “suicidio”. 

De hecho, la vitamina D y una forma particular de vitamina E (los tocotrienoles, presentes en los multivitaminas de gran calidad) promueven la apoptosis -la destrucción o muerte celular autoprogramada, es decir, provocada por el propio organismo-. 

En ese proceso también mueren y desparecen del organismo las células cancerosas, peligrosas justamente por haberse vuelto “inmortales” y por su capacidad de reproducirse indefinidamente. 

En un artículo publicado en la BMC Complementary and Alternative Medicine, investigadores malasios demostraron el efecto citotóxico de los tocotrienoles en las células cancerosas. (5) 

Además, otro estudio de Harvard probó en 2012 que existe una relación entre tomar multivitaminas, aunque sea durante pocos años, y una reducción de entre el 14 y el 33% del riesgo de padecer pólipos de colon (tumores benignos que pueden terminar convirtiéndose en malignos). Recuerde que el cáncer colorrectal es uno de los más comunes. (6) 

Este mismo estudio mostró en mujeres una reducción del 25% en los adenomas de colon de mayor volumen, una forma de lesión pretumoral que en muchos casos acaba en adenocarcinoma de colon. 

Los multivitaminas aumentan la inteligencia, según los investigadores

Tomar a diario complementos de multivitaminas puede mejorar las capacidades cognitivas (concentración, memoria, velocidad de respuesta…) tanto de los niños como de los adultos, según un equipo de investigadores británicos. 

En una serie de artículos publicados en el British Journal of Nutrition (BJN) y las publicacionesPsychopharmacology y Human Psychopharmacology, neurocientíficos británicos estudiaron los efectos de los complementos vitamínicos sobre el ánimo, los niveles de estrés y las funciones cognitivas. 

Aunque las encuestas se extendieron de cuatro a doce semanas, los efectos se manifestaron al poco tiempo: 

  • Los hombres que toman complejos de vitaminas B experimentan un aumento de sus capacidades cognitivas, sufren menos fatiga mental y tienen más potencia física.
  • Tomar complementos de vitaminas y minerales mejora mucho la precisión y la agilidad mental de las mujeres.
  • Los niños de 8 a 14 años demuestran una capacidad de concentración mucho mayor.

Bueno tanto para el corazón como para los ojos

Tomar un suplemento multivitaminado, a largo plazo también podría reducir en un 40% el riesgo de sufrir un infarto de miocardio (crisis cardíaca). Eso es lo que indican los resultados de una investigación sueca realizada sobre cerca de 34.000 mujeres de 49 o más años estudiadas durante una década. (7) 

Los multivitaminas que contienen vitamina C y magnesio disminuyen notablemente la tensión arterial, un factor de protección contra el riesgo de infarto o de accidente cerebrovascular (ACV). Para ello es necesario que aseguren un aporte diario de 400 mg de vitamina C, una cantidad casi imposible de obtener únicamente mediante la alimentación habitual. (8) (9) 

Durante un ensayo clínico realizado en China, 2.141 personas de entre 45 y 74 años tomaron a diario durante 5 años bien un placebo, bien dos cápsulas de multivitaminas y 15 mg de betacaroteno. Entre los participantes de edades comprendidas entre los 65 y 74 años, fue significativamente menor el desarrollo de cataratas entre los que habían tomado los complementos que entre los que habían tomado placebo. (10) 

De este modo, los argumentos de ciertos médicos y nutricionistas que afirman que “tomar vitaminas es inútil para quien come de forma equilibrada” dejan entrever, como mínimo, una incapacidad para ver la realidad que tienen enfrente y, en el peor de los casos, una ignorancia culpable. 

El 81% de los profesionales de la salud en Estados Unidos toma multivitaminas

Cada vez son más quienes ya se benefician de las ventajas de tomar complementos de multivitaminas y minerales. En Estados Unidos el 81% de los profesionales de la salud toma algún suplemento de este tipo. (11) 

Pero Europa se está quedando atrás una vez más. Aquí persiste la peligrosa idea de que tenemos la suficiente vitamina D porque no padecemos raquitismo, o que no necesitamos más vitamina C porque no sufrimos escorbuto. 

Sin embargo, no podríamos estar más equivocados. Estas enfermedades son las manifestaciones más graves de la carencia de estas vitaminas, pero mucho antes de que estas aparezcan, el cuerpo y la mente dejan de funcionar de forma óptima. 

De acuerdo con el profesor David Kennedy, de la Universidad de Northumbria (Newcastle), “el nivel óptimo de vitaminas está muy por encima del que permite evitar enfermedades”. 

También protegen contra el alzhéimer

No dejamos de descubrir nuevos beneficios de los complementos multivitamínicos que nos dejan con la boca abierta. 

Los autores de un artículo científico publicado en 2014 en la publicación Nutrition demostraron que la toma de vitaminas retrasa el envejecimiento del cerebro y previene la aparición de la enfermedad de Alzheimer en personas de edad avanzada. 

Los autores del estudio son rotundos acerca de la utilidad de tomar complementos de vitaminas: “los estudios demuestran que las personas de mayor edad reciben aportes vitamínicos insuficientes, especialmente de las vitaminas A, C, D, E, K y folatos (B9), una situación que puede mejorarse con la toma de suplementos vitamínicos”. 

“En muchos casos, los enfermos de alzhéimer presentan los niveles séricos -nivel de concentración en sangre de una sustancia- de micronutrientes significativamente más bajos que el resto de personas sanas de su misma edad”. (12) 

Los micronutrientes tienen un importante efecto sobre las funciones cognitivas: algunos están implicados en la síntesis de los neurotransmisores, otros son indispensables para la producción de energía en el cerebro. 

Los folatos y las vitaminas B6 y B12 están implicados en el metabolismo de la homocisteína, una reacción especialmente importante dado que los altos niveles de esta sustancia en sangre se asocian a un deterioro de las capacidades intelectuales y cognitivas. 

No le sorprenderá entonces la conclusión que los investigadores defienden sobre los multivitaminas: “estos nutrientes no son caros y no tienen prácticamente efectos secundarios, siempre que sean tomados en las dosis recomendadas. Son imprescindibles”. 

“Esta estrategia para prevenir la demencia resulta cada vez más relevante, a medida que la esperanza de vida aumenta y que debemos garantizar que la buena salud mental esté a la altura. La última década de vida está a menudo marcada por la discapacidad y la enfermedad, especialmente por la pérdida de funciones cognitivas y la demencia”. 


La hostilidad apenas disimulada de parte de la comunidad médica

Desde un punto de vista científico, no hay duda de que a día de hoy los complementos de multivitaminas deberían estar en el centro de cualquier estrategia médica de prevención de enfermedades graves. 

Sin embargo, las autoridades sanitarias oscilan entre un molesto silencio y las críticas abiertas contra los suplementos vitamínicos. 

Bajo mi punto de vista, esta actitud revela una falta de objetividad realmente inquietante: arroja serias dudas sobre su independencia con respecto a las grandes sociedades farmacéuticas, que tienen un interés evidente en que el máximo número de personas se “olvide” de que existe un elemento clave como este para la prevención de enfermedades. 

Por ello, me parecía indispensable resumir a continuación las claves de cómo elegir el mejor complemento multivitamínico. Resulta muy difícil encontrar información objetiva sobre ello. 

Criterios de calidad de los complementos vitamínicos

Un buen multivitaminas contiene una combinación de vitaminas y minerales en las dosis nutricionales, es decir, cuyas cantidades son potencialmente alcanzables por una alimentación especialmente rica en micronutrientes. 

Sin embargo, hay dos excepciones muy importantes que debe tener en cuenta. Por un lado, debe centrarse en la búsqueda de multivitaminas que garanticen un aporte diario de al menos 300 mg de vitamina C y al menos 1.000 Ul de vitamina D -o más, si es posible-. Estas dosis superan en mucho a la Cantidad Diaria Recomendada (CDR), pero se corresponden con las necesidades reales recogidas por todas las investigaciones científicas más serias y recientes. Créame, son las recomendaciones oficiales las que están equivocadas. 

Por otra parte, debe escoger un multivitamínico que contenga vitamina E realmente natural, presente bajo las denominaciones: “d-alfa-tocoferol”, “d-beta-tocoferol”, “d-delta-tocoferol” y “d-gamma-tocoferol”. Estas sustancias naturales son poco comunes y muy costosas, por lo que muchos fabricantes optan por incluir en sus compuestos vitamina E sintética. En ese caso, usted verá escrito en su composición simplemente “vitamina E”, o bien “dl-alfa-tocoferol”. 

Tenga especial cuidado al elegir un complemento multivitaminas que también garantice una buena dosis devitamina B9 (400 microgramos) en forma de folatos y no de ácido fólico. La buena reputación del ácido fólico es “robada”: en realidad no es más que la versión artificial de la vitamina B9 y se cree que aumenta el riesgo de cáncer y que no tiene ningún efecto positivo sobre la salud. La forma natural activa de la vitamina B9 se encuentra bajo los términos: metilfolato, 5-metiltetrahidrofolato, ácido folínico o incluso folinato cálcico. 

También es importante que el complemento vitamínico que elija sea rico en magnesio. Pueden distinguirse varias formas, en base a su buena biodisponibilidad y su mejor tolerancia: el citrato, el glicerofosfato, el bisglicinato y el malato de magnesio. Debe tener en cuenta que los fabricantes no van a reconocer en la formulación de un producto que están añadiendo “magnesio marino” aunque incluyan en su fórmula una combinación de óxido y de cloruro de magnesio poco asimilable. 

Asimismo, debe estar atento a su contenido en zinc, que no debería exceder los 15 mg al día. Un poco de esta sustancia es indispensable para el sistema inmunitario y para protegerse del cáncer, pero parece que una dosis elevada, por el contrario, aumenta el desarrollo de cáncer de próstata. (13) 

Los multivitaminas que debe evitar

Un estudio americano realizado sobre más de 38.000 mujeres ha demostrado que los suplementos de hierro y de cobre aumentan el riesgo de muerte cuando la persona no padece un déficit significativo. (14) 

Por eso, debe evitar a toda costa los multivitamínicos que contienen estas sustancias, pues se convierten en agentes oxidantes y cancerígenos. 

Evite también los multivitaminas que contienen calcio: al contrario de lo que comúnmente se cree, es muy poco frecuente sufrir déficit de calcio. De hecho, los complementos que contienen esta sustancia aumentan el riesgo de infarto y afectan a la absorción de otros elementos importantes como el zinc. 

Desconfíe de las “megadosis”: ciertos multivitamínicos contienen dosis demasiado altas y sólo deberían ser utilizados con la máxima prudencia y bajo supervisión médica. 

Desconfíe también de los complementos de multivitaminas que contengan listas interminables de ingredientes a priori interesantes. Se trata de un recurso publicitario: los fabricantes añaden multitud de sustancias a sus cápsulas, pero en dosis ínfimas, sin absolutamente ningún efecto. 

Fuentes: 

  1. Susana del Pozo de la Calle, Vanesa García Iglesias, Carmen Cuadrado Vives, Emma Ruiz Moreno, Teresa, Valero Gaspar, José Manuel Ávila Torres, Gregorio Varela Moreiras. Valoración Nutricional de la Dieta Española de acuerdo al Panel de Consumo Alimentario. Fundación Española de la Nutrición (FEN), 2012 
  2. Fairfield KM, Fletcher RH. Vitamins for chronic disease prevention in adults: scientific review. JAMA. 2002 Jun 19;287(23):3116-26. 
  3. Willett WC, Stampfer MJ. Clinical practice. What vitamins should I be taking, doctor? N Engl J Med. 2001 Dec 20;345(25):1819-24. 
  4. CNAM, Conservatoire national des arts et métiers, école SITI (Sciences industrielles et technologies de l'information), départament CASER (Chimie, Alimentation, Santé, Environnement, Risque). 
  5. Lim SW, Loh HS, Ting KN, Bradshaw TD, Zeenathul NA. Cytotoxicity and apoptotic activities of alpha-, gamma- and delta-tocotrienol isomers on human cancer cells. BMC Complement Altern Med. 2014 Dec 6;14(1):469. 
  6. Massa J, Cho E, Orav EJ, Willett WC, Wu K, Giovannucci EL. Long-term use of multivitamins and risk of colorectal adenoma in women. Br J Cancer. 2014 Jan 7;110(1):249-55. doi: 10.1038/bjc.2013.664. Epub 2013 Nov 12. 
  7. Rautiainen S, Akesson A, et al. Multivitamin use and the risk of myocardial infarction: a population-based cohort of Swedish women. Am J Clin Nutr. 2010 Sep 2 
  8. Kass L, Weekes J, Carpenter L. Effect of magnesium supplementation on blood pressure: a meta-analysis. Eur J Clin Nutr. 2012 Apr;66(4):411-8 
  9. Stephen P Juraschek, Eliseo Guallar, Lawrence J Appel, Edgar R Miller III. Effects of vitamin C supplementation on blood pressure: a meta-analysis of randomized controlled trials Am J Clin Nutr 2012 ajcn.027995; First published online April 4, 2012 
  10. The Linxian cataract studies: two nutrition intervention trials. Sperduto RD, Hu TS, et al. Arch Ophthalmol 1993;111:1246 -53. 
  11. Gardiner P, Woods C, Kemper KJ. Dietary supplement use among health care professionals enrolled in an online curriculum on herbs and dietary supplements, BMC Complementary and Alternative Medicine, 12 juin 2006. 
  12. Mohajeri MH, Troesch B, Weber P. Inadequate supply of vitamins and DHA in the elderly: Implications for brain aging and Alzheimer-type dementia. Nutrition. 2015 Feb;31(2):261-275. 
  13. Leitzmann MF, Stampfer MJ, Wu K, et al. Zinc Supplement Use and Risk of Prostate Cancer. Journal of the National Cancer Institute 2003;95: 1004-1007. 
  14. Mursu J, Robien K, Harnack LJ, Park K, Jacobs DR Jr. Dietary supplements and mortality rate in older women: The Iowa Women’s Health Study. Arch Intern Med. 2011 Oct 10;171(18):1625-33.   

jueves, 28 de abril de 2016

Salud y Bienestar

Botánica, una ciencia muy útil

Laurel, una planta con propiedades medicinales
  • Eucalipto: los espectaculares efectos del gigante de la botánica. El eucalipto es un árbol sorprendente, majestuoso y poderoso, tanto que sus semillas son capaces de sobrevivir a los incendios. Utilizado con formidables resultados en aromaterapia, el eucalipto es excelente para tratar las infecciones y otras afecciones pulmonares. Descubra cómo hacerlo y, además, un consejo extra que le sorprenderá: cómo usarlo para lograr efectos emocionales, vencer el miedo al fracaso y ayudar en caso de sentirse hostigado.
  • ¿Cistitis? ¿Gases? En la Edad Media, cuando una población se veía sumida en una epidemia de peste, sus habitantes corrían a buscar bayas de enebro para combatir la expansión de la enfermedad. Los boticarios de la época se habían adelantado con creces a los importantes estudios que se publicaron después y que demostraron la acción antiséptica del enebro. Lo que ellos no sabían es que también podemos aprovechar sus bayas para evitar las infecciones urinarias y la fermentación intestinal. Descubra cómo utilizarlos. Precaución: es un método increíblemente potente, así que sólo debe usarse durante periodos cortos de tiempo.
  • Druidas: todo lo que sabían de las plantas (mucho de lo cual aún nos sigue sirviendo). Entre los celtas existía una gran tradición de medicina con plantas. Muchas de sus fórmulas se han perdido, pues según su tradición ningún conocimiento debía plasmarse por escrito. Sin embargo, algunas nociones han llegado hasta nuestros días. Descubra cómo preparaban colirios, ungüentos, decocciones y otros remedios… ¡que aún se siguen utilizando!
  • Ejercicio físico: ¡después de leer este artículo ya no tendrá excusa para no ponerse en forma! Se sorprenderá hasta qué punto las plantas pueden ayudarle tanto antes como durante y después de hacer deporte. El ginseng, el eleuterococo o la rodiola, por ejemplo, como estímulo antes de ponerse manos a la obra, y una mezcla de aceites esenciales que le ayudará si la aplica sobre el grupo muscular que va a ejercitar. Incluso conocerá una planta polivalente y muy eficaz ante lesiones como esguinces, tendinitis…
  • La mescalina, la ayahuasca, la psilocibina: estas plantas “alucinógenas” fueron desacreditadas tras los malos usos y abusos de ciertos colectivos. Pero la ciencia ha hecho recientes descubrimientos sobre su potencial terapéutico, al comprobar que disminuyen los trastornos obsesivo-compulsivos, la ansiedad y la depresión sin riesgo de dependencia ni toxicidad, siempre que se administren correctamente.
  • ¿Fuego en su estómago? Aprenda a combatir con fitoaromaterapia el ardor de estómago y el resto de molestias que acompañan a la gastritis. Los aceites esenciales de jengibre o de hierba limón, la raíz de regaliz, el arándano rojo… son excelentes “bomberos naturales” y le serán de mucha ayuda para sofocar ese “incendio”, combatir a la bacteria Helicobacter pilory (causante de la mayoría de úlceras estomacales) e incluso prevenir la gastritis antes de que aparezca.
  • Algunos tipos de laurel aportan un delicioso aroma a los guisos… ¡pero la mayoría son tóxicos! Así que mejor no equivocarse. Le hemos preparado un cuadro que clasifica cada tipo de laurel (por su denominación, familia botánica y origen geográfico) y además le damos una receta para preparar una deliciosa y aromática infusión que le ayudará a regular el sueño y otra para aplicar en compresa con múltiples efectos. 

miércoles, 27 de abril de 2016

"El feminismo es de los pocos acercamientos reflexivos que ha aportado hilos para hacer preguntas de otro modo." por Ximena Bedregal

por Ximena Bedregal
Tres mil años de lo mismo mientras la espiral de violencia y riesgo se amplia. Todas sus utopías han fracasado ¿Seguirán ciertos feminismos pidiendo equidad en ese Olimpo?
¿Qué estamos viviendo? ¿Qué es todo esto que chorrea miedo más allá de la muerte desparramada por las Torres Gemelas y acrecentó súbitamente la certidumbre de un gran riesgo colectivo -que no se llama precisamente AlKaeda sino sistema- y la incertidumbre de futuro hasta en el último rincón del planeta?
Allí donde la razón trata de pulsar por la vida, se rastrean explicaciones que buscan, al menos, un poco de entendimiento, alguna posible puerta de salida. Así, los politólogos buscan datos, hacen historia y analizan tratando de dibujar el tablero de este ajedrez del dominio que ha rebasado la moderna (maquiavélica) idea de que la guerra es la política por otros medios y que la política es la guerra sin sangre; los economistas desentrañan las formas y efectos de la más brutal desigualdad planetaria; los sicólogos analizan las condiciones para que la pulsión de muerte empuje desbocada y algunas feministas insisten en que la ausencia de mujeres en los espacios de decisión deja el poder en manos de lo más agresivo de las sociedades.
Todos tienen mucho/algo de razón y -unos más que otros- ayudan a razonar diversos aspectos de este monstruo que se nos viene encima. Sin embargo no me deja de dar vueltas el que poco de lo que hemos visto desde el 11 de septiembre es particularmente nuevo. Prácticamente todas las escenas ya las ha vivido, y repetidamente, la historia humana de los últimos tres mil años. Pareciera ser que hay algo que se ha oído ya antes pero no se ha escuchado, que hay algo que se ha visto pero no se quiere mirar. Un circulo vicioso que marea hasta hacer desaparecer los hilos que podrían orientarnos.
¿Instrumentos del sueño humano de volar usados como armas de terrible fuerza letal? ¿La idea de heroicidad por autoinmolarse en aras de una fe, una causa o una patria? ¿miles y miles de inocentes víctimas de las acciones de los señores de la guerra y la violencia? ¿Ciudades destruidas? ¿Edificios hechos polvo por bombas de diverso tipo? ¿Círculo de agresores, vencedores, vencidos y vengadores? ¿Miserables seudo líderes que se fortalence sembrando y cosechando sed de venganza? ¿Imperios incólumes e intocados por largo tiempo a los que un día les toca vivir lo mismo que sembraron? ¿gobernantes serviles y lacayos que se alinean sin vergüenza alguna al mandato del amo? ¿Débiles y temerosos (individuos o países) que ante la amenaza del fuerte solo atinan a decir un «usted manda señor»? ¿Cruzadas y guerras santas del bien contra el mal y promesas mesiánicas de justicia infinita? ¿Familias buscando a sus seres queridos desaparecidos por la violencia sin límites de otros, usando fotocopia de la borroneada foto de su cumpleaños o de su cédula de identidad y pegada al pecho o llenando muros? Estas, entre otras muchas que podríamos enumerar en páginas y páginas, son todas películas que hemos visto repetirse en nuestra historia muchas veces, más veces que las Torres Gemelas cayéndose en las pantallas de Televisa o CNN. ¡Hasta la fecha: 11 de Septiembre, ya la conocíamos!
Desde los mitos fundadores de la historia contemporánea, o sea desde el Olimpo griego con sus terribles dioses guerreros, traidores, violadores de mujeres, raptores, vengativos y castigadores que tanto ama la “cultura culta” sin ni siquiera percibir allí aspectos fundacionales de la moderna simbólica del poder, la violencia y la unión de la pluma y la palabra con la espada, pasando por las religiones monoteístas con sus dioses igualmente crueles y exigentes de obediencia, amenazando con el todo o la nada en sus cielos de “justicia eterna” o sus infiernos de dolor inacabable para los infieles que no siguen sus mandatos, hasta las laicas y racionales ciencias y tecnologías que han hecho posible un maravilloso escáner para que se investigue hasta el más recóndito pliegue del cerebro, y construido destructores misiles de dos millones de dólares cada uno, mientras millones se siguen muriendo de una diarrea o por falta de una simple aspirina; que han hecho que algunos puedan cruzar el planeta antes de que usted pase del desayuno al almuerzo mientras millones de mujeres caminan kilómetros para obtener un poco de agua; que han logrado que con apretar una tecla se traspasen cifras inacabables de dinero de un ex tremo a otro mientras millones no tienen ni el dinero que cuesta el plástico de la tecla o no han hecho nunca una llamada telefónica; que han conseguido clonar ovejas, construir todo tipo de objetos de consumo, llenar la ciudades de sobras y obsolescencias mientras más de la mitad del planeta apenas sobrevive a la desnutrición y el hambre. Desde los inicios de lo que conocemos como “Historia” hasta hoy, la violencia, las guerras, la locura de la muerte violenta y prematura, la destrucción material y humana, con todas sus imágenes posibles, han sido no solo la constante imparable sino hasta “el motor” de este cuestionable “desarrollo”.
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¿Qué es lo diferente, qué es lo que nos llena de temor, nos aprieta el estómago y nos hace sentir que estamos frente a un abismo y que todo empuja a dar un paso al frente? Sin duda, una parte tiene su base en la conciencia del nivel de riesgo que -producto del poder destructivo de las armas y de la diseminación sin control de estas- hoy tienen las aventuras bélicas; pero también el que ésta guerra que empezamos a vivir tiene un destinatario tan diluido que no hay modo de prefigurar su camino de ida ni de vuelta, su posible escalamiento; el que han echado al aire una bomba de la que sólo sabemos que caerá en muchas partes y, finalmente, ese demencial y simétrico discurso justificatorio que -en narcisista espejo de sí mismos- blanden los amos de la locura.
Pero hay otra parte que nos llena de miedo, de un miedo que no nace de eso que está más o menos conciente y al que los/las analistas le van poniendo palabras, sino de ese miedo que viene del fondo de nuestras memorias corpóreas, de aquellas huellas inefables e invisibles que han hecho sello en nuestra memoria genético-histórica, especialmente en las mujeres. De eso que cuando se trata de un individuo sólo una terapia profunda y larga -a veces- logra sacar a flote. Me refiero a ese “no saber que sabe” el por qué de la repetición de nuestra construcción cultural autodestructiva, violenta y guerrera. Ese inefable saber de que lo que estamos viviendo no es una guerra más sino la encrucijada civilizatoria más seria y más dramática de nuestra historia humana, la encrucijada civilizatoria del patriarcado.
No es casualidad que quienes han vislumbrado estos aspectos integren, precisamente, la parte de la humanidad que ha sido en la historia de esta macrocultura la otredad inefable: las mujeres. Al menos aquellas mujeres que apropiándose de la palabra (construyendo pensamiento, reflexión, autoridad a contramano: feminismo) han ido descifrando la lógica dual, dicotómica y paradójica en que se funda esta violenta construcción social, esa metáfora del uno cero que solo puede existir bajo la premisa de reducir todo lo diferente a la nada para repetir sin resolución lo mismo: círculo vicioso de nuestra historia que ha hecho que las más bellas utopías fracasen y repitan no sólo lo mismo contra lo que se levantaron sino que lo repitan en esa espiral de mayor peligrosidad que hoy nos aterra.
Para entender mejor esto veamos dos de los hitos epistemológicos que han construido el sentido de sí mismos, los moldes que detrás de las realidades terribles definen el hacer cultura y mundo en la historia de los últimos milenios. Para ello tomo como referencia un análisis hecho por la filósofa feminista Victoria Sendón: “En la tragedia de Edipo (posiblemente el más importante mito fundador de occidente) se representa de modo arquetípico la cadena de violencias que se origina en la necesidad de anular al “otro”, a ese diferente percibido como rival: Layo, inspirado por el oráculo (voz de los dioses), aparta a Edipo violentamente, temeroso de que ese hijo ocupe el lugar en el trono de Tebas y en la cama de Yocasta. Edipo, inspirado en el oráculo,aparta a Layo, y después violentamente a la esfinge y ocupa su lugar…, Edipo, Creonte, Tiresias, inspirados por el oráculo (siempre por la palabra de los dioses) intentan eliminarse mutuamente temerosos de que uno de ellos ocupe el lugar que…. (agrego: y al medio las mujeres como objeto de rivalidad o de miedo). difícilmente se encontrarán las salidas ni las esclusas por donde la podredumbre tendría que verterse y porque mientras tanto el movimiento de las bombas empieza a sonar y los inocentes, sin que muchos los oigan, corren despavoridos buscando una protección que saben difícilmente encontrarán. El esquema original se va adaptando a las nuevas circunstancias y saberes, a los nuevos dioses, pero sin que suponga una autentica novedad. En Hegel, el sujeto amo, el sujeto UNO, absoluto, debe mostrarse como tal en el límite de la muerte, de la superación de un “otro”, pues ese sujeto es en realidad la metonimia de la gran metáfora del dios masculino como representación pura de la idea, o sea de la lógica binaria patriarcal: “Cada uno debe conocer necesariamente si el otro es conciencia absoluta; debe ponerse necesariamente en sus enfrentamientos con el otro de tal manera que eso salga a la luz; debe ofenderlo. Y cada cual puedesab er si el otro es totalidad sólo obligándolo a asomarse hacia la muerte; y, del mismo modo, cada uno se muestra a sí mismo como totalidad sólo asomándose a la muerte..” (Fenomenología del Espíritu). Sospecho que ni siquiera la dialéctica supuso una auténtica superación de aquel modo originario. El feminismo es de los pocos acercamientos reflexivos que ha aportado hilos para, al menos, hacerse las preguntas de otro modo. Ha marcado un salto, una asimetría que ha ensanchado el sentido de realidad y ha desentrañado muchos de aquellos símbolos, metáforas y paradigmas que construyen esta realidad injusta. Sus apuntes hacia el Ethos y el Logos de la macrocultura han aportado a desentrañar aspectos significativos de esta ilusión civilizatoria que nos envuelve. Sin embargo, nuestro sistema potencialmente diferente de comprender la realidad aún no consigue fijar con claridad su propio camino.
Para entender mejor esto veamos dos de los hitos epistemológicos que han construido el sentido de sí mismos, los moldes q ue detrás de las realidades terribles definen el hacer cultura y mundo en la historia de los últimos milenios. Para ello tomo como referencia un análisis hecho por la filósofa feminista Victoria Sendón: “La lógica patriarcal, hoy, en su manifestación más elaborada se muestra (en su máxima potencia), como lo que es: una violencia sublimada, pensada, justificada.
Sólo hay que elevar al orden trascendente entelequias como patria, honor, enemigo, extranjero…, en fin, para que cualquier tipo de violencia pueda darse impunemente. Violencia fundacional que para perpetuarse requiere de tres elementos: tomados de dos en dos (en binario): el vencedor, el vencido y el vengador”. “En la tragedia de Edipo (posiblemente el más importante mito fundador de occidente) se representa de modo arquetípico la cadena de violencias que se origina en la necesidad de anular al “otro”, a ese diferente percibido como rival: Layo, inspirado por el oráculo (voz de los dioses), aparta a Edipo violentamente, temeroso de que ese hijo ocupe el lugar en el trono de Tebas y en la cama de Yocasta. Edipo, inspirado en el oráculo, Esta es la lógica que hoy con el desarrollo tecnológico y la concentración del poder llega a su máxima potencia destructiva. Esta lógica -pienso- es lo inefable (para la mirada desde la misma lógica) que pulsa detrás del síntoma del miedo colectivo, porque en ese “no saber que sabe” se percibe la necesidad de un cambio profundo y porque en él se percibe también que desde estos paradigmas. Es cierto que en esta lucha han mejorado aspectos de la vida cotidiana de las mujeres pero es necesario terminar de comprender que desde el Olimpo de los dioses patriarcales, sus espacios, sus lógicas, sus comprensiones de la política, sus sentidos de la realidad, sus simbólicas, sus paradigmas -aunque estos permitan darnos la mitad de los puestos celestiales a las mujeres- poco se ayudará a que el campo de visión se abra hacia nuevos horizontes donde la encrucijada tome caminos más inteligentes, donde se den saltos cualitativos y donde no se siga repitiendo el círculo vicioso de la construcción que destruye. Si no es así díganme ¿Cómo fue que sólo una mujer en el parlamento estadunidense votó contra la guerra y ninguna ha votado contra el aumento de presupuesto bélico, las restricciones a las libertades individuales, el permiso a los espionajes sin límite, el uso de violadores a los Derechos Humanos como fuente de inteligencia? ¿Cómo fue que ninguna se acordó de sus congéneres afganas secuestradas por los que llaman sus enemigos si muchas de ellas defienden derechos ¿gremiales? de las mujeres? ¿Cómo fue que todas se sumaron al “estás conmigo o eres mi enemigo/a?” Parece que la equidad en ese Olimpo no lleva a mucho más que – de vez en cuando- una ley que ayude a alguna, pero hoy queda aún más claro que las leyes se usan en todas partes según convenga al poderoso.
Aunque estemos en ese lugar celestial, junto a esos dioses, nada en él nos pertenece: ni sus símbolos, ni su poder, ni sus representaciones, ni siquiera nuestros hijos a los que mandan a morir por sus valores y lo peor, convencidos de estar del lado del bien. La irracionalidad a la que ha llegado esta macrocultura urge no sólo a las mujeres sino a los humanos todos, a entender que no es cualquier inteligencia, cualquier razón ni cualquier lógica la que puede frenar y transformar esta amenazante realidad. Pensar que la lógica que la ha provocado tiene puertas de salida es repetir, una vez más, la paradoja de que lo que ha producido esta situación de miseria moral e indefensión generalizada podrá resolver la situación que ella misma ha creado. Lo que tenemos al frente es, insisto, una encrucijada civilizatoria y el tiempo se nos acorta. Si nos bajamos del Olimpo y nos unimos más mortales tratando de hacernos las preguntas de otro modo, buscando pensar lo no pensado, tal vez nos alcance el tiempo.